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Banco Mundial reconoce el error de haber invertido en Eco Oro

Foto: Natalia Ortiz

En 2012 el Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán, en compañía de organizaciones como AIDA, Mining Watch y CIEL, presento, ante la Oficina del Asesor en Cumplimiento (CAO, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial, una queja en contra del proyecto de Eco Oro Minerals en el páramo de Santurbán cuyo principal accionista era dicha entidad multilateral a través de su brazo para la financiación del sector privado, la Corporación Financiera Internacional, IFC.

La reclamación hecha ante la CAO señalaba que cualquier proyecto minero a gran escala en el páramo Santurbán amenazaba gravemente el suministro de agua de más de dos millones y medio de habitantes, por cuanto que provocaría daños incuantificables en el ecosistema a intervenir.

El documento además señalaba que Eco Oro y la IFC no hacían una evaluación responsable de los riesgos ambientales del proyecto Angosturas; no tenían en cuenta al Área Metropolitana de Bucaramanga como población afectada; no hacían una clasificación correcta del impacto de esta explotación; no profundizaban en el hecho de que el proyecto se encontraba en un páramo y además omitían la fuerte resistencia por parte de la ciudadanía al proyecto.

La decisión del Banco mundial de retirar su inversión del Proyecto Angosturas, confirmada este martes por la IFC, reconoce la inviabilidad de éste y cualquier otro proyecto megaminero en el ecosistema Santurbán y confirma los argumentos de quienes desde hace siete años defienden el agua de la voracidad de las empresas mineras.

Sumada a las recientes sentencias de la Corte Constitucional en cuanto a la minería, esta noticia crea un nueva ocasión para exhortar al gobierno nacional cumplir los mandatos del alto tribunal revocando todos los títulos que se encuentren dentro del páramo de Santurbán y a no conceder ninguna licencia a proyectos cuyo desarrollo entre en tan abierta contradicción con el agua, medio ambiente y los intereses de los colombianos.

No obstante las buenas noticias, el páramo de Santurbán y el agua de millones de personas aún corren grave riesgo. La decisión de Eco Oro de demandar a Colombia en el marco del Tratado de Libre Comercio con Canadá, es un acto de abierto chantaje por parte de una empresa que desde el primer momento ha demostrado la peor de las actitudes para con el pueblo Colombiano.

A su vez, el Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán llama la atención sobre la mayor amenaza que haya sufrido al día de hoy este ecosistema y el agua de los Santandereanos, por cuenta del proyecto minero que la multinacional MINESA, (propiedad de inversionistas de Emiratos Árabes) viene formulando a 2640 metros sobre el nivel del mar, arriba de las bocatomas del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga.

Una explotación de las proporciones proyectadas por esta compañía, la magnitud y cantidad de sus túneles, los explosivos y las sustancias tóxicas utilizadas afectarán irremediablemente el páramo y toda la alta montaña privando de agua a millones de personas y seres vivos.

En su afán por extraer a como dé lugar las riquezas del subsuelo, la multinacional ha empezado una agresiva agenda que incluye publicidad engañosa, compra de conciencias, intimidación, engaño y confusión.

Las transnacionales mineras llegan a nuestra región, dividen a nuestra población, engañan, compran conciencias, contaminan, saquean nuestra riqueza, no pagan impuestos, maltratan a sus trabajadores y al final del día, como ocurre con Eco Oro les salimos debiendo. Invitamos a los habitantes del Área Metropolitana de Bucaramanga y a la opinión pública nacional a hacer, una vez más ejercicio de la presión ciudadana para impedir la explotación del ecosistema Santurbán y garantizar el agua de ésta y las futuras generaciones.

Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán.

Salvemos el Agua y la Vida

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